La Deuda Emocional, ¿Qué es y cómo liberarte de ella?

Es una realidad. La deuda emocional trae consigo el sentimiento de culpa. Y cuando nos sentimos culpables, somos más fáciles de manipular.

Las deudas emocionales pueden llegar a ser una pesada carga que podemos arrastrar durante años, si no conocemos su fondo y actuamos para disolverlas.No importa el tiempo que haya pasado: si tu mente consciente o inconsciente interpreta que hay algo pendiente o que no has podido cumplir, lo transformará en una deuda.

Sin embargo, esta interpretación es tan subjetiva que puede resultar engañosa o irreal.

Vivir desde el Amor o desde el Miedo

Pese a que las deudas emocionales no son algo que hayamos estudiado, es algo que conocemos inconscientemente pues viene de raíz con nuestro “sistema operativo” EGO.

Ya Stephen Covey habla en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” sobre la cuenta bancaria emocional. Las deudas emocionales funcionan de manera similar a las deudas materiales. Si no podemos pagarlas, llega la angustia, el malestar y la preocupación.

La principal diferencia entre las deudas materiales y las emocionales es que con estas últimas saldar la cuenta es mucho más complicado, pues no hay una unidad de medida emocional.

Cuando comienzas a profundizar en tu autoconocimiento aparece una regla básica y es que tarde o temprano descubres que o vives desde el Amor (tu esencia o como lo quieras llamar) o vives desde el Miedo (el código fuente de nuestro sistema operativo EGO, que no es más que nuestra mente programada).

[bctt tweet=»La genética nos convierte en parientes pero no en familiares. Mireia Nieto» username=»Saulperez82″]

La inercia nos lleva a vivir desde el miedo, y además tenemos la sensación de que nos aporta muchos beneficios a corto plazo, pero estos beneficios no son reales. Uno de esos falsos beneficios es creer que tenemos «el control», y si encima hablamos de tener el control sobre una persona a nuestro ego ¡¡aún le gusta más!!

La deuda emocional la sentimos cuando alguien hace algo por nosotros y no nos creemos merecedores de recibirlo sin más o a cambio de un simple “gracias”. De la misma manera puede que intentemos generar deuda emocional con alguien haciéndole sentir culpable o bien haciendo algo por esa persona para anotarlo en nuestro cuaderno de «deudas que me deben”.

Mi esposa Paola tuvo un bonito aprendizaje, que a más de uno le puede resonar, pues algunas madres, especialmente si han vivido una infancia con carencias emocionales, suelen proyectar estas necesidades en sus hijos, llegando a “secuestrarlos emocionalmente”.

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Esto me cuenta Paola esto cuando le pregunto sobre la deuda emocional:

«Para mi, por mucho tiempo ha sido un sufrimiento constante, porque yo sentía esa deuda emocional por el hecho de no haber podido estar con mis padres, ya que siendo adolescente vine a España y mis padres se quedaron en Ecuador. Yo les mandaba dinero, quería ayudarles y cubrir lo que no podía hacer físicamente. Más tarde me di cuenta de que era una forma de cambiar mi presencia o el amor por algo material y que en el fondo me seguía sintiendo culpable. Además mi madre sin mala intención me recordaba que ella estaba mal, que me había ido y la había dejado sola y eso tampoco me ayudaba.»

Otro caso es el de una clienta que se llevaba bien con su suegra a cambio de escuchar las dificultades y las críticas de ésta. Confesó que no le gustaba hacerlo, pero que lo hacía porque así sentía que podría pedirle algún que otro favor después. Esto le funcionó hasta que le pidió quedarse con sus hijos un fin de semana y la suegra le dijo que no. Entonces ella se sintió decepcionada y muy enfadada: “¡Con todo lo que yo hago por ti y me dejas ahora tirada!”

Otro ejemplo es el del caso de mi clienta, a la que llamaremos María. Resulta que había quedado con una amiga que hacía mucho tiempo no veía. El caso es que a María, llegado el día, no le apetecía mucho ir porque además tenía mucho trabajo. En ese momento la amiga la llamó y le dijo que sólo podría quedar con ella media hora, pues después tenía una cita con un chico que le gustaba mucho.

En ese momento, María le podría haber dicho: “no hay problema, yo también tengo cosas que hacer”… pero su ego se apoderó de ella en ese momento, viendo una posibilidad de generar deuda emocional en la amiga… y entonces actuó en consecuencia:  “¡Cómo! Ósea que soy tu segundo plato, pues no me parece bien. Siempre me terminas dejando tirada, cómo se nota que no te importo.”

Finalmente no quedaron. La amiga se disculpó y le dijo que le compensaría otro día. María generó deuda en la relación, pero el precio es que a su amiga probablemente le apetecerá cada vez menos quedar con María y se sentirá manipulada, menos libre y coherente con ella. En resumidas cuentas, ganó el Miedo.

[bctt tweet=»Un árbol sin raices, se caería» username=»Saulperez82″]

Tanto para la persona que la genera como la que carga con la deuda emocional, las consecuencias nunca son positivas. Cuando gana el Miedo, los sentimientos negativos nos invaden y se traduce en tristeza o rabia, como has visto en estos tres ejemplos anteriores.

Si te identificas con estas situaciones o tienes en tu mente tus propios ejemplos, vale la pena hacer una parada en el camino e intentar salir de esas deudas emocionales.

¿Cómo saldar tus deudas emocionales?

Hay deudas pendientes que nos llenan de culpabilidad y nos bajan la autoestima, como la deuda por estar lejos de tus padres si vives fuera, la deuda de haber pasado más tiempo con tus hijos cuando eran pequeños, la deuda de abrazos con un amigo que ya no está… Son deudas que te pueden torturar y tener consecuencias importantes.

Por ello, el primer paso para que puedas saldar tus deudas emocionales es asimilar la situación y los miedos que te está generando. Expresar tus emociones hará que puedas encontrar la manera de aligerar esa carga tan pesada.

Salir de nuestras deudas emocionales nos ayuda a vivir en coherencia con lo que somos y sentimos en cada momento, nos conecta con la libertad de ser y si damos algo, lo hacemos porque queremos hacerlo realmente. Nos volvemos mucho más amorosos y auténticos.

Pero de nada sirve saber cuáles son esas deudas y los beneficios de dejarlas atrás si no pasas a la acción. Y para ello, te propongo un ejercicio:

Ejercicio para saldar tu deuda emocional

Coge un papel y escribe todo lo que «sientes que debes a alguien» y todo lo que «crees que te deben los demás». Entonces di: Gracias a todos, a los que hicieron algo por mi, a los que me hicieron sentir culpable y creer que les debía algo y aquellos a los que creo que me deben algo a mí, pues todos me ayudan a entender que estaba funcionando desde el miedo.

[bctt tweet=»El Olvido está lleno de memoria. Mario Benedetti» username=»Saulperez82″]

Conecta con tu decisión de vivir desde el amor y quema ese escrito de deudas como un símbolo, no sólo de nuestra coherencia y autenticidad, sino como muestra del deseo de que los demás se puedan sentir libres y coherentes en nuestra presencia.

Espero de corazón que con este artículo puedas empezar a dejar atrás tus deudas emocionales y que continúes el camino siendo mucho más libre y feliz.

Me encantará leerte en los comentarios: ¿sientes que tienes demasiadas cuentas emocionales para saldar? ¿Te sientes envuelto en la inercia de vivir desde el Miedo?

Si éste artículo te ha sido útil, ayúdame a compartirlo.Gracias de corazón. Saúl

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24 comentarios

  1. Este articulo me ha removido algo en mi interior. Al principio leí y parecía que no iba conmigo. Incluso me preguntaba si tendría alguna deuda …., Luego has dicho las palabras clave AMOR y miedo. Cómo vivir? Puedo asegurar que con miedo no vives. Si estás cómodamente sentado en el sillón del miedo, no vives. Ves la vida pasar.
    Creo que tengo ….mucho que hacer !! Gracias Gracias Gracias

  2. Cuando leí el artículo me vino a la mente todas las personas por la que siento esa deuda emocional. Hace unos días quede en verme con una amiga para almorzar como un gesto por su cumpleaños pero ese día no me había dado cuenta que era feriado y esos días prefiero quedarme en casa compartiendo con mi esposo y le dije a mi amiga que lo dejáramos para otro día y ella se molesto y me mando un mensaje diciéndome que la culpa de que no nos veamos es mía que parece que no quería verla en fin me sentí culpable y me llene de rabia, tanto que cada vez que pienso en ella pienso en todas las veces que yo estoy para ella y no valora eso sino me reprocha cuando no hago lo que ella espera de mi, al leer este artículo entiendo que soy fácil de hacer sentir culpable, quizás por mi sentido del deber ser, queriendo siempre hacer cosas para estar bien con todos y en eso me olvido de lo que realmente quiero hacer, me cuesta decir que no y ya veo que queda trabajo por hacer. Gracias Saul por tu artículo

    1. Se trata de eso precisamente, de ser coherentes con nosotros mismos lo primero. Cuando somos coherentes nos sentimos más libres de hacer lo que realmente queremos y también damos permiso a los demás para hacer lo mismo.

      Gracias!

  3. Hola!
    Gracias por la información, ahora veo la inconsciencia con la que estoy llevando mi vida y que es enorme el trabajo a realizar, de lo contrario seguiré creando mas de lo mismo y no podre conseguir VIVIR.
    No cabe duda que las casualidades no existen, todo llega en el momento preciso.

  4. Hola Señor Saúl. Me pareció muy interesante el artículo siemore he tenido una frase en mi boca: ¨Siempre le salgo a deber¨, a todos, a mis amigos, a mi familia, a mis compañeros de trabajo, es como si nunca hiciera lo suficiente para ellos. . Hasta hace 4 meses empecé a leer sobre la descodificación y he tendio experiencias maravilosas. Desde mi oración cristiana he podido ubicarme en lo transgeneracional de mi vica, pero son muchas cosas y a veces me desanimo porque es un largo camino que recorrer. Gracias , Dios lo bendiga.

  5. Muy interesante toda la información que compartiste, la verdad que es de gran ayuda, y por supuesto que realizaré el ejercicio que propones. Te felicito por todo lo que compartes y seguiré leyendo tus otros posteos. Muchas gracias Saúl.

  6. Hola Saulo
    Estoy en un momento de mi vida que doy muchas gracias a Dios.
    Porque a raíz de una situación un poco extraña y complicada que vivo en
    el trabajo, he podido comprender en primera persona. Lo de como soltar
    las deudas emocionales desde el amor, la comprensión y la tranquilidad.
    Y me ha ayudado de una manera maravillosa, el haber estudiado a fondo
    mi árbol genealógico porque por medio de ese autoconciencia, descubrí que
    es un privilegio y una gran decisión vivir desde el amor.
    Gracias Saaula.
    De Corazón por compartir tus interesantes artículos

  7. Hola Saúl,
    Pues yo ando en un proceso de aprendizaje, de conocimiento de mi, sin querer ayer escuche esto de las deudas emocionales y te encontré, lo cual ha sido un aprendizaje enorme por que efectivamente tengo personas con las que me siento en deuda, con algunas con las que siento que nada es suficiente, pero también creo que hago lo mismo yo, hago sentir mal a otras personas, eso esta terrible verlo… tomaré acciones, mil gracias por tu articulo…

  8. Hola Saúl,
    Estoy en un momento complicado, he dejado a mi expareja x sus deudas financieras y problemas acarreados. Ahora soy yo la siente la deuda emocional, x no haber podido resolver la situación. Le he ayudado en todo lo posible xo nunca parece suficiente y ahora estoy devastada. Ya no se si le quiero o es comodidad…

  9. Saul, realmente leer tus aritculos me ha dado mucha luz. son simples y sensillos con ejemplos como anillo al dedo.
    gracias por el conocimiento que compartes, se siente tu interes por ayudar a quien sea a liberarse de los patrones y entender su vida a partir de ahora. soy de argentina. ya me pondre en contacto por todo lo online que pueda aprender. es una inversion acceder a este tipo de informacion que transforma. gracias , gracias, gracias

  10. HOLA SAUL MUCHAS GRACIAS POR EL ARTICULO Y POR EL ACTO SIMBOLICO, LO VOY A PONER EN PRACTICA, YA QUE TENGO DEUDAS ECONOMICAS Y ESTIMO QUE DEBEN VENIR DE DEUDAS EMOCIONALES YA QUE NO ENCUENTRO NADA EN EL ARBOL. GRACIASSSSS

  11. Hola!!!Muy buena información, yo empecé con vertigos y la doctora me sugirió leer sobre las deudas emocionales y que trate de saldar todas en el transcurso de un año, inclusive aquellas a las cuales di mi palabra y prometí hacerlo, fue así q llegue buscando como sanar eso y me encantó lo esceito, el ejercicio q ya lo voy a poner en práctica y si también tendré que aprender a decir no puedo ya no decir puede ser o si porque luego se me complica y me queda ese sabor amargo de no haberlo hecho y el cuerpo saca factura de lo que prometes y no cumples. Mil gracias

  12. Llegué a este artículo por la llamada «casualidad»… tengo muchas más deudas emocionales de las que quiero y puedo sostener. Así que, solamente, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, porque ya mismo voy a empezar no sólo a hacer el ejercicio, sino también a reflexionar cómo yo genero deudas con los otros (mis hijas por ejemplo), antes de que esto suceda!!

  13. Este articulo trae mucho valor a mi vida y a la de las personas que tengo a mi alrededor y en mi camino profesional. Deseo de todo corazon te sea multiplicada tanta generosidad. Un abrazo y Muchas Bendiciones

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