Coco – Transgeneracional para niños (y adultos)

¿Estás seguro de que gozas de libre albedrío?

¿Has podido ver ya la película Coco? Además de una bonita historia, de ella podemos aprender cómo un dolor no resuelto en generaciones anteriores aún sigue influyendo en el presente.

Ya te he hablado alguna vez de la relación que tiene tu propósito de vida y tu historia familiar. Muchas veces, a través de nuestra profesión, estamos reparando historias no resueltas de nuestro árbol. Y esto es precisamente lo que hace Miguel, el protagonista de la película Coco.

Miguel era un pequeño que deseaba ser músico con todo su corazón, en una familia donde la música estaba prohibida. Sus abuelos, padres y primos acataban esta norma sin entender bien la razón. Pero el deseo de nuestro pequeño protagonista era más fuerte que cualquier norma.

Así, descubrió que su tatarabuelo tenía mucho que ver en todo esto. Nadie hablaba de él ni tampoco existían fotos. Era un secreto. Y aquí aparece el primer elemento que relaciona Coco con el transgeneracional: esos silencios, esos conflictos que se ocultan y que se terminan reflejando en el sistema familiar.

Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma. Carl G. Jung Clic para tuitear

Miguel no quiere renunciar a su sueño, pero tampoco quiere fallar a su familia. (Recuerda que hacer algo que en tu familia «está mal» genera mala conciencia, aunque genere un bien para los demás). Cumplir su mayor deseo supondría renunciar a ser aceptado por su familia. Este dilema lo encontramos también en nuestra vida cotidiana, la dificultad de tomar decisiones que parecen confrontar la lealtad familiar, aunque si profundizamos en ese deseo, como le ocurre a Miguel, quizá descubramos que surge precisamente de «la lealtad a alguien de nuestro sistema familiar».

Desde que somos muy pequeños tenemos claro el concepto de justicia e injusticia. Y cuando, dentro del contexto familiar, encontramos que hay una injusticia sin reparar, se traslada de generación en generación hasta que alguien se hace cargo de ella. Siempre hay alguien que lo hará, aunque muchas veces esa persona no sepa qué es lo que está pagando.

En casi todas las familias existen deudas sin resolver. Y es en este punto donde los conceptos de lealtad y justiciaganan protagonismo.

Por una parte, la lealtad que lleva implícito un sistema familiar es casi invisible, pero muy latente. Somos capaces de desarrollar fidelidad hacia valores y creencias que generan un ciclo repetitivo. La lealtad es un tipo de agradecimiento hacia nuestro clan al que damos voz a través de compromiso, admiración o un sentimiento de no defraudar.

La justicia, por otro lado, permite que esta lealtad sea posible y sana. Pero cuando nos encontramos con una injusticia, cuando no se cumplen estos compromisos o expectativas, se genera una deuda familiar que vamos heredando de nuestro linaje.

Para reparar estas injusticias y las historias de nuestro árbol podemos trabajar de maneras muy distintas, y una de ellas es a través de nuestra profesión.

Somos esclavos de nuestro personaje, creado primeramente por la familia, segundo por la sociedad y tercero por la cultura. El camino de la transformación es liberarse de la esclavitud. Detrás de mis mil máscaras soy auténtico. Alejandro Jodorowsky Clic para tuitear

El protagonista de esta película estaba cuestionando los mandatos familiares (deslealtad) eligiendo una profesión prohibida en su clan (por una injusticia) y con ello, sin saberlo, reparando la historia de su árbol. Todo un desafío al que muchos nos enfrentamos.

Porque somos muchas las personas que cuestionamos los mandatos familiares no solo a través de una profesión o siguiendo un sueño que late en nuestro corazón. También lo hacemos cuando una mujer decide no ser dependiente de su pareja, cuando se rompe una cadena de maltrato o cuando alguien enferma y decide buscar una ayuda diferente, descubriendo que su historia familiar tiene mucho que ver con esto.

Los patrones que repetimos una y otra vez están ahí para enseñarnos algo, para ayudarnos a evolucionar. Cuando tenemos presente nuestro árbol genealógico, podemos observar las vivencias que nos preceden y descubrir todas esas creencias y patrones que nos acompañan. Solo de esta manera, podremos sanar todo eso que está pendiente.

Miguel lo hizo. Consiguió romper los patrones inconscientes que había heredado de su familia, siguió sus propias señales (como en El Alquimista) y ello terminó por desvelar y sanar su historia familiar.

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Alejandro Jodorowsky compartía con nosotros un mensaje que contiene la esencia de esta historia: «Cuando aprendemos a desidentificarnos del árbol y comprender que no está en el pasado, sino que vive en el presente y en el interior de cada uno de nosotros, justo en el momento en el que nos hacemos conscientes de ello, de una manera u otra toda la familia comienza a evolucionar. No sólo los vivos, también los muertos».

Honrar a tus ancestros te ayudará a ser más libre y feliz. Más allá de lo que creas que se espera de ti, lo esencial es escuchar a tu corazón y dejarte guiar por él. Al igual que lo hizo Miguel.

Te invito a aprovechar los meses de verano para compartir esta película con los más pequeños, o para disfrutarla en soledad. Además de ser una historia que te mantendrá con las emociones a flor de piel, descubrirás el transgeneracional desde un punto de vista muy original.

Mira lo que nos enseña la película Coco sobre nuestra familiaClic para tuitear

Si éste artículo te ha sido útil, ayúdame a compartirlo. Gracias de corazón. Saúl

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Un comentario

  1. Hola Saul: Tengo un hermano en un problema severo de alcoholismo pero hoy hablando con mi hermana la mayor, me comentó que mi hermano y mi abuelo nacieron el mismo día 18 de diciembre pero lo curioso es que mi abuelo falleció el dia de su cumpleaños que a su vez era el día del cumpleaños número 7 de mi hermano……..es solo casualidad? Gracias

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